El vino de Jerez, un extraño en casa

 

Único en el mundo, ha conseguido convertirse en sí mismo, en un tipo de vino, como el champagne o el cognac. El Jerez, es probablemente el vino español más afamado y apreciado en el mundo, pero también es un grandísimo desconocido en todo el pais, salvo en la región gaditana de su producción.

Y es que en realidad estamos hablando del gran héroe de la supervivencia del mundo del vino. Famoso desde la época de los romanos, que importaban cantidades descomunales de estos caldos a su capital, consiguió sobrevivir a la invasión árabe de la península ibérica. No olvidemos, que la prohibición coránica sobre la bebidas alcoholicas de fermentación, desencadenó quemas indiscriminadas de viñedos por todo el país. Salvado su primer gran escollo, el Jerez vivió una época de gran desarrollo durante los épicos años del medievo. Se llevaron grandes experimentos, regadíos con agua de rosas, incluso regados con sangrevde toro, creían que aumentaban la calidad del producto final. En realidad, el Jerez finalmente demostró su calidad inigualable gracias a su privilegiada situación geográfica, de infuencia mediterránea y atlántica, el sol y la laboriosidad de su gente.

En los siglos XIV y XV Jerez ya era una importante plaza de exportación para toda Europa y América (nuevo mundo), pero sería en los siglos XVIII y XIX, cuando los grandes Capitanes de navios Ingleses, harían su gran milagro comercial, llevando los vinos de Jeréz a todo su imperio, esto es a todo el mundo…

Aunque no creais que el resto del camino fue fácil, pues recordemos que precisamente a finales del S. XIX la plaga de la filoxera arrasó los viñedos de toda Europa… la lucha no fué fácil, pero venció! Son ya una leyenda, las variedades de uva «Palomino de Jerez» y «Palomino fino» combatieron y resistieron a la plaga que dejó Europa casí sin cepas en pie…

Pero, no todo lo que trajo esta plaga fué fue malo. Los grandes productores y enólogos franceses emigraron en busca de nuevos proyectos, encontrando y desarrollando aún más la industria de estos caldos tan singulares…

Hasta aquí, algo de historia… veamos unas pinceladas del sus características. Os prometo más en el futuro…

Lo primero. Clima y suelo. Un clima mediterraneo influenciado por el atlántico, proporcionan unas condiciones de sol y pluviosidad muy determinadas y especiales, 300 dias de sol intenso y unos 30 dias de copiosas lluvias. Y el suelo, una mezcla de cales, silices y arcillas, provenientes del secado de mares anteriores, le dan la capacidad de mantenerse muy seca en la superficie pero muy húmeda a varios metros abajo. Buen caldo de cultivo.

Tras una cuidada vendimia manual y los procesos de estrujado y fermentado, conseguimos unos caldo de entre 11 y grados de alcohol. Estos primero vinos son fortificados hasta los 15/17 grados, mediante la adición de orujos.

Despues, y tras una cata se seleccionan para dar el siguiente pasito, se distribuyen en función de sus caracteristicas, para postiormente convertirse en finos, manzanillas, olorosos, etc… y aunque lo veremos más adelante, os anticipo que para producir los vinos de Jerez, existe un curiosisimo proceso de soleras y trasiegos de barricas que le dan un caracter super especial… pero eso queda para otro dia…

A que ahora os apetece una copita de fino con un poquito de jamoncito del bueno?

Chin chin!

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